El 02 de Octubre terminamos el curso de alemán y quedamos libres hasta el 08 de Octubre, día en el cual teníamos la ceremonia de bienvenida para los estudiantes extranjeros. Dado que durante los dos primeros meses tuvimos clases de lunes a viernes, solo podíamos viajar los fines de semana a lugares cercanos porque los domingos en la noche había que estar de regreso en Dresden. A pesar de ello, igual viajamos y conocimos varias partes de Alemania (Weimar, Meissen y Berlin), creo que en estas 14 semanas ha sido el tiempo en que más he viajado en mi vida, gracias beca DAAD.
Bueno, teníamos solo 6 días libres y todo un continente por visitar, así es que hubo que meditar mucho cuales ciudades íbamos a visitar, dependiendo como siempre del tiempo y el “querido” dinero. Dentro de las opciones se barajaron ir a Londres, una de las capitales más importantes del mundo. También pensé en viajar a München, Frankfurt am Main, pasar por Colonia y de vuelta a Dresden. Muchos querían viajar a Polonia, pero las ciudades grandes de Polonia están lejos, incluso para Dresden que ya es una ciudad oriental dentro de Alemania. Otra idea fue viajar a München y luego a Zurich y de vuelta parar en Stuttgart.
Estando en Europa todos los países se ven cerca y cada vez que uno piensa en una ciudad luego ve en el mapa que hay otras ciudades famosas cerca ellas. Pero el problema es que había que regresar a Dresden en algún momento, jajaja. Por lo tanto, debíamos realizar un viaje redondo, en todo sentido. A mi se me ocurrió, en uno de esos tantos momentos jugando en Google maps, que podíamos viajar a München, luego a Viena y de vuelta pasar por Praga, ciudad que esta muy cerca de Dresden. Se preguntaran porque siempre nombro München, y es que desde finales de Septiembre hasta inicios de Octubre se celebra la famosísima Oktoberfest en München, fiesta popular a la que toda persona debe asistir si es que vive en Alemania.
La cuestión es que busque gente que quisiera realizar un viaje por las mismas regiones de Europa y encontré a 4 compañeros chilenos, los cuales también aportaron con sus ideas respecto a los lugares a conocer.
Cuento corto, decidimos arrendar un auto y pasar la noche utilizando Couch Surfing. Couch Surfing es un sistema que existe en Europa, donde la gente ofrece piezas de sus casas para que otros pasen la noche sin costo alguno. Suena increíble, pero así es, mucha gente quiere conocer extranjeros y/o practicar otros idiomas, además ellos también pueden alojarse en casas de otras personas. Es toda una comunidad de personas que no tiene problemas en hospedar a “desconocidos”. Este sistema es muy usado por los jóvenes y estudiantes de Europa y nosotros nos sumamos a la causa.
Los lugares que visitamos fueron München (Oktoberfest), Füssen (Castillo Neuschwanstein), Salzsburgo (Casa natal de Mozart), Viena (Capital de Austria) y Bratislava (Capital de Eslovaquia). Es decir, un verdadero Eurotrip que nos llevo fuera de Alemania y durante el cual recorrimos 1980 km en total.
Partimos un día jueves a las 16:00 desde Dresden, viajamos por la autopista alemana (autopista sin límite de velocidad) y llegamos a München a eso de las 21:00. Nos metieron mucho miedo que iban a haber tacos gigantes en la carretera, pero no tuvimos ningún problema. Viajar en las autopistas alemanas es toda una experiencia, hay 3 carriles en ambos sentidos (incluso en las autopistas cerca de München hay 5 carriles), el carril más lento es de una velocidad promedio 110 km/hrs. Cuando uno va viajando en el carril del medio ve pasar a los otros autos en el tercer carril como si uno estuviera detenido. Y no es para nada peligroso porque las autopistas están hechas para estas velocidades, casi no hay curvas, solo son caminos rectos y el asfalto tiene una excelente calidad. Lo repito, toda una experiencia!
Llegando a München desde la autopista, lo primero que se ve es el Allianz Arena, estadio donde juega el Bayer München. Estadio que tiene capacidad para casi 70.000 espectadores y tuvo un costo es de 341 millones de euros. En las noches esta alumbrado de distintos colores, todo un espectáculo.
Llegando a München buscamos donde era nuestro Couch Surfing y el joven que nos recibió nos dijo: Aquí están las llaves, cuando lleguen en la noche simplemente vayan directo a la pieza. Así de fácil, con él solo habíamos hablado por Internet y no tuvo mayor problema en darnos las llaves de la casa. Al día siguiente nos levantamos a las 7.30 para estar antes de las 9.00 haciendo fila para entrar a una de las carpas de la Oktoberfest. Así es, hay que hacer fila desde las 8.00 de la mañana para entrar a beber cerveza en las carpas de la Oktoberfest. Llegamos temprano los cinco chilenos, cosa rara, y encontramos un lugar donde sentarnos, del cual no nos movimos más. Cada “vaso” (Klug) de un litro de cerveza cuesta 8,2 euros, la cerveza más cara que he comprado en mi vida. A eso de las 11.00 aparece una banda y comienza a tocar música típica de la zona de Baviera. Ahhh… casi todos los jóvenes, hombres y mujeres, van a las carpas de la Oktoberfest vestidos con los trajes típicos de Baviera, es como si para el 18 de Septiembre todos acordáramos utilizar ponchos y sombreo de huaso. No se si estaba permitido, pero nosotros nos trajimos como recuerdo los Klugs (vaso de un litro) de la carpa Paulaner (marca de cerveza). Saliendo de la carpa Paulaner estaba lloviendo como si tiraran agua con valde, por suerte habíamos encontrado un estacionamiento relativamente cerca de la Oktoberfest, donde pudimos dejar nuestro auto arrendado, que ha todo esto era un Peugeut 308 con GPS. (Nota: Sin GPS en Europa uno esta perdido, se gastaría mucho dinero en bencina por las vueltas que se debería dar, pero con GPS no puede ser más fácil).
Nuestra idea nunca fue ir a emborracharnos a München, por tres razones, primero la cerveza es muy cara, segundo también queríamos visitar los lugares turísticos de München y finalmente, nos podemos emborrachar más fácilmente en Dresden.
En München visitamos el BMW Welt, un museo y salón de muestra de los últimos adelantos de la compañía productora de autos BMW. Fuimos a la Frauenkirche y el casco antiguo de München. También pasamos por el Olimpia Park, donde se realizaron los juegos olímpicos de 1972 y donde fueron secuestrados los integrantes del equipo Israeli. En cada calle de München se ven a lo menos 2 Porsche estacionados y no es de extrañar porque München es una de las ciudades con mayor poder adquisitivo de Alemania.
A la mañana siguiente partimos desde München hacia Füssen, un pequeño pueblo, que en realidad no tiene ningún atractivo turístico, pero que se encuentra a 15 km del castillo de Neuschwanstein. Recuerdan el castillo de la cenicienta en Disney World? Ese castillo que esta en Disney World es un replica de el castillo de Neuschwanstein, basta solo mirar las fotos de tal castillo para imaginarse cuan impresionante es el visitarlo en persona.
Llegamos a eso de las 13:00 al Castillo y compramos el ticket de entrada que nos permitía dar un tour guiado por dentro del castillo. Solo a las 17:05 pudimos ingresar al Castillo, porque había mucha gente y para que todos tengan una visita agradable hay un límite de personas por tours.
El castillo esta sobre una montaña y en el fondo se ven los Alpes, la ubicación no puede ser mejor. Entre dos picos de los cerros hay un puente, el Marienbrücke, desde el cual se ve el castillo completamente. Sin embargo, en esa ubicación creo que si no había grados bajo cero a lo máximo la temperatura era de cero grados. Incluso se me empezaron a poner rojas las manos reaccionando al frío, así que tuve que ponerme mis guantes especiales y al rato volver al castillo para el tour que estaba por comenzar.
En el tour nos contaron sobre el rey de Baviera y el significado de cada habitación dentro del Castillo, realmente es un castillo de ensueño.

Desde el castillo Neuschwanstein viajamos hacia Salzsburgo, casa de Mozart. La ciudad es muy bonita y para variar tiene una castillo o fortaleza en la cima de un cerro. Mozart nació y vivió en Salzsburgo, para los que conocen de física, Doppler, el desarrollador del efecto Doppler (obvio), también vivió en Salzsburgo como a 5 casas de la casa de Mozart, quizás más de alguna vez se cruzaron en el parque y jugaron cuando niños :-P. Estuvimos alrededor de 6 horas en Salzsburgo, lo suficiente para visitar el casco antiguo y comprar uno que otro recuerdo. Ahhh, ahora me acuerdo que iba caminando por el centro de Salzsburgo y escuche a una señora hablando español y al instante reconocí el acento chileno. La señora estaba hablando por celular dentro de un local donde vendían posters y todo tipo de recuerdos. Al parecer mi mirada me delato, porque el esposo de la señora me pregunto: Hablas Español? Yo le respondí: Si y vengo de Chile! El me dijo: Ola po’ wn, yo también soy de Chile. Así es que conocimos a dos chilenos de Rancagua que viven hace 30 años en Austria.
Nosotros (los 11 jovenes chilenos) vinimos con la beca DAAD a Alemania y cada vez que vemos a algún chileno mayor de 40 o 50 años, bromeamos en que ellos también vinieron a Europa, pero con la beca presidente de la republica de aquellos años (1973).

Luego, nos esperaban 3 horas de viaje hacia Viena. No recuerdo bien, pero creo que llegamos alrededor de las 19:00 a Viena, nos fuimos directo a buscar donde estaba nuestro Couch Surfing. Y nuestra anfritiona era una señora de 45 años, media hippie para sus cosas, pero súper buena onda. En Austria también se habla alemán, aunque con otro acento. Nos pudimos comunicar bien con ella y nos trato súper bien, incluso al día siguiente nos cocino una comida típica de Austria :-D.
Durante el día recorrimos el casco antiguo de Viena. Hay muchos edificios impresionantes y se nota que en el pasado Viena fue una ciudad llena de cultura, música y artistas de renombre mundial. Edificio tras edificio nos impresionábamos cada vez más con la ciudad. Hasta el momento, creo que es la ciudad más bella que he visitado. No se si para vivir allí, pero si la recomiendo como un lugar turístico que hay que visitar.



En la tarde visitamos el palacio schönbrunn, que es conocido como el Versalles vienes. Este palacio era la residencia imperial y fue muchas veces quemado y vuelto a construir. A fuera del palacio; hay hermosos jardines llenos de estatuas, un laberinto gigante, invernaderos con plantas exóticas y el zoológico más antiguo del mundo. Nos dijeron que Austria era una de las capitales menos peligrosas de Europa y así lo pudimos comprobar a excepción de una estación del metro vienes donde a vista y paciencia de todos se traficaba droga y la gente que había se notaba que no eran de los mejorcitos. Nuestro último destino turístico en Viena fue ir a visitar el río Danubio que atraviesa la ciudad. Cerca de uno de los puentes había un edificio con pantallas de LED, que cambiaba de colores y figuras durante toda la noche, realmente todo un espectáculo.
En el último día del viaje partimos bien temprano desde Viena hacia Bratislava, la segunda capital europea de nuestro viaje y la capital de Europa con mayor densidad de población. Las fronteras actuales en Europa no son más que avisos o carteles en la carretera, porque no hay controles entre los países de la Unión Europea. A penas entramos a Eslovaquia empezamos a ver carteles en eslovaco, obviamente, los cuales nos confundían mas que explicaban. Pero una vez más el GPS salio al rescate y pudimos llegar sin problemas hasta el centro de Bratislava. Buscamos un lugar donde estacionar el auto para ir a conocer la ciudad y los lugares turísticos, entre ellos la fortaleza/castillo Hrad construido en el año mil… no, 918!
Era toda una entretención ir por las calles de Bratislava y no entender absolutamente nada de lo que estaba escrito o lo que hablaba la gente. Nosotros no sabemos tanto alemán pero por lo menos nos defendemos un poco, por el contrario, en Bratislava estábamos a la deriva, jajaja. Por suerte, la gente en la calle igual habla ingles y cuando fuimos a un restaurant le pedimos a una persona que nos tradujera la carta para decidir si almorzábamos allí o no. Al final, cortamos por lo sano y nos fuimos a almorzar a un McDonals. El problema fue que no aceptaban euros, porque recién el 2009 llega el euro a Eslovaquia (eso lo aprendimos en un cartel gigante que vimos). Así es que pagamos en euro y nos dieron el vuelto en coronas eslovacas, luego tuvimos que volver a cambiar esas monedas en una caja de cambio, pero me quede con algunas monedas eslovacas de recuerdo.
Y bueno, Bratislava no es muy grande y tampoco tiene tantos atractivos turísticos, pero para nosotros era ya suficiente estar en un capital con nombre tan raro, jejeje. Luego, partimos hacia Dresden viajando por las carreteras de Republica checa, que no son tan buenas como las alemanas, pero igual se hizo expedito el viaje. De los cinco chilenos, cuatro teníamos licencia de conducir y todos teníamos, por cierto, ganas de conducir en las carreteras europeas. Así es que nos fuimos turnando los trayectos y llegamos todos “mas o menos” fresquitos a Dresden, con el tiempo suficiente para limpiar e ir a devolver el auto arrendado.
El viaje, creo yo, valió más que la pena y además todos los chilenos estábamos en la misma parada, de conocer lo que más pudiéramos y aprovechar al máximo la experiencia.
Ojala les haya entretenido la historia y les hayan gustado las fotos, se que muchos se alegraran por mí, debido a que he tenido esta gran oportunidad de venir a Europa. Se los agradezco y estamos en contacto, cualquier pregunta o duda ya conocen mi email.
